En su ya desacreditado tremendismo mediático los castristas se desgarran las vestiduras ante el mundo y vociferan por todos y cada uno de sus micrófonos que la isla está, no embargada, si no bloqueada por el malo del vecindario, el imperialismo yanqui .No hay escenario político que no haya sido profusamente inundado con las lagrimas y la rebeldía del comandante sin causa por esta alegada injusticia.
El Tío Sam, cruel, que convirtió su carrera política de vulgar gánster universitario en un Robín Hood en la modalidad de esperanza política está arrepentido y ahora lo estrangula con el cordón del hambre y todo tipo de carencias materiales que cabalgan despiadadamente por su feudo.
Pero si nos distanciamos un poco de los aullidos de sus lloronas a sueldo y escudriñamos en el quehacer de estas acongojadas víctimas las observaremos reptando de mercado en mercado en el más absoluto y obscuros de los silencios al estilo del caudillo de La Habana, haciendo gárgaras con las medidas punitivas de Goliat.
Al disipar la tinta con que enturbian las aguas políticas en que se mueven los calamares de esta no reconocida actividad nos encontramos con otra –de las muchas- torcida idea del más torcido de los personajes que haya transitado por la arena política Latinoamericana; resulta que estas lloronas abusadas y abandonadas a su suerte en los caminos del comercio internacional tienen relaciones “extramaritales” con más de ciento cincuenta países; pero aún hay más, a todo esto se le puede agregar que Cuba compra todos los años la cantidad de granos que desea a los Estados Unidos (¡a los gringos!) . Lo que hace del embargo una momia política, en la misma medida que lo es Castro.
Y, entonces, por qué la actualidad eterna de este quejido castrista, cual es el “porque” de este ¿por qué? ¡Ah!, David no reclama victoria porque desaparecería “el culpable” del descalabro total en que se encuentra inmerso el pueblo cubano; al morir Goliat el espacio sería ocupado por la luz, quedaría a la vista de todos la barbarie social y económica a que ha sido expuesta la isla de cuba dentro del laboratorio de experimentos de este Mengele caribeño, el único Todologo que se conoce en América Latina.




